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lunes, 28 de marzo de 2011

NINA DONOSO


NINA DONOSO

(1920)


LÁGRIMAS


Camino de las lágrimas que sigo

buscando el hondo mar que las produce:

por el paraje del dolor conduce

al pastor sin cayado y sin amigo.


En concilios de llantos y sollozos

su rebelde principio torturado,

buscó la luz del ojo enamorado

que las vertiera en lágrimas y gozos.


Surca pausadamente mis mejillas

y detenido cerca de mi boca

su azul río de sal se desboca.


Saltan al pecho, siguen de puntillas,

mas, al caer sobre mi mano inerte,

vuelvo otra vez a amarte y a perderte.


YO SOY ESA PEQUEÑA...


Yo soy esa pequeña porción de tierra obscura

que palparon un día tus innúmeros dedos.

-¿Te acuerdas alfarero la forma que me diste?-

Algo de pez y sierpe, de paloma o insecto.


El tiempo y lo absoluto brillaban en el agua.

El mido y el olvido crecían en los corales.

La sombra del taller donde la luz nacía

ordenaba la forma de los primeros árboles.


-¿Te acuerdas alfarero?- La noche vigilante,

las llamas que lamían las paredes del caos.

La sed, la espera larga. El puente de los astros


y otra vez levantaste mi forma de la tierra.

Alfarero, alfarero, quémame al rojo vivo

para no regresar en mi forma de barro.


REMEMBRANZAS


Vienes y me deslumbras.

Caminan de puntillas las violetas,

me perfuman las manos y se marchan.


Vienen vuelven laúdes y flautas,

el piano ríe,

una mano invisible lo acaricia

y surgen carnavales:

una góndola niña,

un cerro alegre,

un trovador bajo el balcón.

Otra vez huele a césped.

Es noviembre.


¿Te acuerdas de esa rosa y esa fuente

que cantaba en la noche provinciana,

cuando tú conversabas con los árboles

cuando yo bautizaba las palomas?


RODÖ MI SOLEDAD


Rodó mi soledad frente a tu casa

en humildosa lágrima-

Tú la miraste y se tornó de pronto

pura llave de plata.


Crucé la vrja y tu jardín brillaba.

Volaba el árbol florecía el pájaro,

sonreí sin querer y mi sonrisa

fue una llave de nácar.


Me diste pan de trigo y vino de uvas

u aderezaste mi ensalada amarga

con olivas y salmos.


Cuando la cena del amor se mustie

-murmuraste sonriendo-

la llave te daré de la otra estancia..